Cómo calentar el agua de la piscina en casa

En verano, a todo el mundo le gusta meterse en la piscina mientras está fresquita. Pero a lo largo del año hay otros momentos en los que darse un baño en los que, precisamente, no apetece agua fría.

Para lograr meterte en la piscina durante todo el año, sea o no temporada de baño, calienta el agua de la piscina con alguno de los sistemas de climatización que te contamos a continuación

Climatizar con un sistema de calefactor solar

A día de hoy estamos habituados a que la energía solar simplifique gran parte de nuestra vida. Así, su calor también lo podemos aprovechar para calentar el agua de la piscina. Lo que hay que hacer es colocar el calefactor cumpliendo dos aspectos: tiene que estar bien enfocado para recibir los rayos del sol y, por otro lado, encontrarse cerca de la piscina.

El proceso de calentado pasa por el bombeo del agua hacia los paneles solares, donde se usa el calor acumulado procedente del sol para calentar el agua y devolverla a la piscina. Eso sí, los paneles tienen que ser de una superficie amplia, al menos de un 50% el tamaño que tenga la piscina. Solo así se podrá garantizar que la temperatura se modificará de forma adecuada.

El problema del sistema solar es que la instalación es incluso más cara que los métodos mencionados antes, mientras que durante los meses de más frío y menos sol es difícil sacarle partido. De todas maneras, garantiza mejor temperatura de una forma natural y sin gasto más allá de la adquisición y colocación de los paneles solares.

Climatizar piscina con un calentador eléctrico

Otro de los medios más recurrentes. El calentador eléctrico es una buena herramienta para que el agua de la piscina esté caliente en todo momento. Se instalan con sencillez y funcionan de manera que el agua se calienta en el momento en el que interactúa con la resistencia de titanio eléctrica que incorpora la máquina.

Para llegar a tener la piscina a una buena temperatura necesitaremos, como en el caso anterior, entre 2 y 5 días.

Su composición es tan sencilla como un sistema de calentador que se instala en el circuito, cerca de la bomba y el filtro, por lo que tiene un funcionamiento especialmente simple. Dependiendo del volumen de la piscina habrá que utilizar más o menos potencia. Ten en cuenta que para un volumen de, por ejemplo, 60 metros cúbicos necesitarás una potencia de 9 Kw, mientras que, para una de 120 metros cúbicos, tendrás que usar una potencia de 18 Kw.

El aspecto positivo de los modelos eléctricos es que suelen incorporar un sistema por el cual el funcionamiento del calentador se detiene en el momento en el que el agua ha alcanzado la temperatura deseada. Así se evita que esté consumiendo de manera constante.

Climatizar con un intercambiador de calor

Mediante este sistema también podemos obtener unos buenos resultados, pero su instalación no es factible en todos los casos. Tenemos que colocar el intercambiador de calor en la caldera que tengamos en nuestra vivienda, siendo posible hacerlo tanto en modelos eléctricos como de gas. No obstante, no es compatible con todos los modelos de caldera, por lo que antes de su instalación habrá que consultar a un profesional para recibir el soporte necesario.

Uno de los inconvenientes de compatibilidad que se pueden producir radica en que la caldera de la vivienda no tenga la potencia necesaria para poder poner el intercambiador de calor. Por otra parte, es conveniente que la caldera y la piscina no estén muy separadas. Lo bueno de este sistema es que resulta de instalación más económica que las propuestas anteriores y que, por otra parte, el calor llega al agua de forma conveniente en solo 2 días.

Climatizar con una bomba de calor

Para el final hemos dejado el que está considerado, en estos momentos, como el método de climatización de piscinas más frecuente y también el más recomendado: las bombas de calor para piscinas.

Uno de los métodos de calentado más recomendables, en el cual el agua recibe el incremento de temperatura por medio del uso de aire caliente. Lo que tenemos que hacer para beneficiarnos de este sistema es conectar la bomba de calor a la corriente eléctrica que va hacia la piscina y al circuito por el que fluye el agua. Lo que hace este tipo de bomba es atrapar el calor del ambiente y enviarlo directamente hacia el interior de la piscina, tratándose de un medio natural.

Hay distintos tipos de bombas de calor, pero sus ventajas son comunes en la mayor parte de los casos. Una de ellas radica en lo bien que rinden, proporcionando una temperatura agradable y alcanzando su máximo rendimiento en un periodo que va de un mínimo de 2 a un máximo de 5 días. A partir de ese punto, el usuario tiene capacidad para realizar una regulación de la temperatura para que esta se encuentre a su gusto.

El único aspecto negativo de las bombas de calor es el coste de la máquina, pero si tenemos en cuenta que el consumo energético es menor, al final resulta muy conveniente. En poco tiempo se habrá compensado la adquisición de la bomba, multiplicando en gran medida el nivel de energía que se consume.

Es importante saber que la instalación de una bomba de calor debe estar fuera y cerca de la piscina. De forma habitual, se realiza la conexión con el filtro, pero existen alternativas para poder disfrutar de mayor comodidad, como herramientas que se sumergen parcialmente en el agua.

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Aprovechar la climatización natural con una cubierta

Sea cual sea el sistema de climatización por el que te decidas, es recomendable que pienses en la instalación de una cubierta. Con ella, el calor de la piscina se conservará en los periodos en los que no la estés utilizando. Y, si necesitas un soporte adicional, puedes complementar las ideas que te hemos dado con pequeñas placas solares que se pueden colocar sobre el agua para transmitir calor adicional a la piscina.

No obstante, la instalación de una cubierta sin otro tipo de sistema de calefacción ya consigue mantener la temperatura en un estado agradable de forma natural. La forma de la cubierta es clave para aumentar la temperatura del agua gracias al efecto invernadero que pueden crear en su interior. Ahorrarás en consumo eléctrico dado que aprovecha la energía natural solar.

Además, se recomiendan estas estructuras para mejorar la seguridad y acceso a la piscina en el caso de tener niños y aportan u toque de diseño muy interesante. Recomendamos especialmente las de tipo alto para estos resultados esperados. En nuestra web puedes localizar diferentes tipos de cubiertas altas de piscinas.
Por último, recuerda que estaremos encantados de ayudarte o aconsejarte para la instalación de tus cubiertas de piscinas.