Actividades acuáticas para niños en la piscina

A la mayoría de niños les encanta la piscina. Es el lugar ideal para pasar los días libres de verano, disfrutando del buen tiempo y del agua. Hay multitud de juegos y actividades para hacer en la piscina y no aburrirse nunca. Si queréis conocer algunas actividades que les podéis proponer a vuestros hijos para que además de pasárselo en grande en la piscina hagan algo de ejercicio, estad atentos a la siguiente lista:

Los relevos

Esta actividad es perfecta para jugar en equipos. Consiste en hacer una típica carrera de relevos, pero esta vez incluyendo el agua. Se crean dos equipos; con tres personas cada uno será suficiente. Cada equipo llevará un objeto, que actuará a modo de relevo. La carrera empezará fuera de la piscina, bastante alejada de ella. En el momento en que empiece la carrera, el primer jugador llevará el relevo en la mano y deberá correr hasta zambullirse en la piscina y nadar un poco, hasta llegar al siguiente compañero que lo estará esperando dentro del agua. Le dará el relevo y éste nadará hasta el final de la piscina, donde estará esperándole un compañero también dentro del agua. Este último cogerá el relevo, saldrá de la piscina y correrá hasta llegar al punto final de la carrera. El primero de los dos equipos que consiga terminar el recorrido, se proclamará el campeón. Un juego divertido que pondrá a prueba las destrezas de los niños.

El túnel

Esta actividad se puede realizar también por equipos a modo de carreras o simplemente para jugar sin competir. Para poder realizarla deberá haber varios niños, entre cuatro o cinco. El juego consiste en que todos los niños excepto uno se colocarán en fila, con las piernas abiertas. El niño que no se ha colocado en la fila deberá nadar por debajo de las piernas de sus compañeros, sin salirse del “túnel” que han formado. Si juegan dos equipos o más, el juego se convertirá en una carrera y en este caso ganará el equipo que primero complete el “túnel”. Lo bueno de este juego es que admite variaciones. Por ejemplo, el “túnel” se puede ir reconstruyendo hasta llegar al final de la piscina. Es decir, quien pase por debajo de las piernas se colocará en primera posición en la fila, para continuar el “túnel”, y quien estaba último será el encargado de pasar por debajo de todos sus compañeros y colocarse de nuevo en primera posición. Así sucesivamente hasta tocar el borde de la piscina. Cualquier variedad se puede jugar con un equipo o con varios para crear carreras. ¡A la elección de los niños!

Búsqueda del tesoro

En esta actividad es necesario que los niños sepan bucear. Consiste en tirar objetos a la piscina que se hunda para que luego los niños buceen hasta el fondo de la piscina, buscándolos y sacándolos del agua. Tienen que ir sacando los objetos uno a uno y colocándolos en el borde de la piscina, en un espacio reservado para cada uno de los niños (así se contabilizará cuántos objetos llevada cada uno). Este juego lo ganará quien haya conseguido sacar más objetos que los demás. Con esta actividad agilizarán sus movimientos y conseguirán ser más rápidos, además de pasárselo en grande.

Equilibrios

En este juego los niños tendrán que intentar ser equilibristas. Habrá que poner en el agua los tapices flotantes (similares a las colchonetas pero algo más gruesas y rígidas) y los niños tendrán que ir subiéndose uno a uno y colocarse de pie en el centro. El juego consistirá en que los niños vayan subiéndose sin perder el equilibrio, a ver quién aguanta más rato sin caerse. Si se juega en equipos, ganará aquél en el que una vez hayan subido (o intentado subir) todos, mantenga más compañeros encima del tapiz. ¡Los niños se convertirán en auténticos equilibristas! Además, se reirán muchísimo tratando de mantenerse en pie. La piscina se puede convertir en un lugar perfecto para jugar y no parar de reír. Aquí hay algunas ideas para que jueguen vuestros niños, con vosotros o con todos sus amigos. ¡Seguro que no se aburren y acabarán agotados!