Ideas de piscinas con cascadas

Nuestra piscina acabará convirtiéndose en un lugar especial para nosotros, por eso debemos construir una que nos apasione y en la que estemos verdaderamente a gusto. Algo que se ha puesto de moda últimamente y que llama cada vez más la atención, son las cascadas. Las piscinas con cascadas le dan un aire distinto tanto a nuestra piscina como a nuestro jardín, además de poder conseguir un entorno rural en nuestra casa. Las cascadas son, visualmente, muy atractivas. Hacen que una piscina simple se convierta en algo más, que tenga un plus añadido tanto desde fuera como a la hora de bañarse en ella. Además, las cascadas pueden ser incluso buenas para nuestro cuerpo, pues dejar caer el chorro de agua sobre nuestros hombros o espalda puede relajarnos considerablemente y aliviar según qué tipo de dolores. Hoy, en Cubriland, os traemos algunas ideas de piscinas con cascadas para que consigas ese toque especial en tu jardín.

Piscinas que simulan cascadas naturales

Una de las opciones más recurrentes a la hora de colocar una cascada en una piscina es la de simular una cascada natural. Para ello, por lo general, tenemos un ambiente alrededor de la piscina que ya simula un paraje natural, con rocas y árboles; aunque no siempre tiene porqué ser así. Las cascadas naturales se consiguen creando una especie de montaña de rocas por las que irá cayendo el agua. Así, parece que la piscina se trate de un río al que desemboca dicha cascada. Estas cascadas son ideales, pues le dan a nuestro jardín un ambiente más natural y paradisíaco, haciendo ver que estamos en un entorno natural al aire libre pero sin salir del jardín de nuestra casa. Estas cascadas quedan muy bien estéticamente y suelen ir en concordancia con aquellos jardines poblados de césped, de flores y de árboles. Además, podemos crear una especie lago pequeño justo donde cae la cascada, para simular todavía más un paraje natural sacado de cualquier isla tropical, diferenciando claramente las dos partes de nuestra piscina.

Piscinas con cascadas más artificiales

Si queremos tener una cascada en nuestra piscina pero dándole un toque más moderno o más acorde a nuestro jardín, podemos optar por colocar unas cascadas algo más artificiales. Al fin y al cabo, una cascada es la caída libre del agua, por lo que bastará con crear una salida de agua en alguna pared que dé a la piscina. Aquí, el agua caerá directamente de la pared a la piscina, sin pasar por rocas ni nada más. Ésta es la idea perfecta para jardines y piscinas mucho más modernos, donde no haya espacio para rocas o ambientes más naturales. A pesar de ello, visualmente también tienen un efecto muy bonito, incluso le dan una especie de aire futurista a nuestro jardín. Del mismo modo que las cascadas naturales, podemos dejar que caiga el agua directamente a la piscina o crear un espacio reservado, a modo de piscina pequeña, lago o mini jacuzzi. Las piscinas con cascadas se están convirtiendo en una tónica cada vez más habitual. Depende del tipo de jardín o de los gustos de cada uno se puede crear distintos tipos de piscina que peguen más con nuestra personalidad o con la construcción de nuestro hogar. Éstas son unas ideas básicas, a partir de las cuales se pueden crear un sinfín de cascadas a medidas: más altas, con más curva al caer, con más o menos rocas, desde una pared o un poste artificial… Ahora sólo falta que elijáis como queráis la vuestra y os pongáis manos a la obra.