5 ejercicios para hacer en la piscina

La piscina es uno de los lugares más recurrentes en verano. Vamos siempre para refrescarnos, tomar el sol y pasárnoslo bien. ¿Pero por qué no lo convertimos en un lugar para hacer deporte y ponernos en forma? En verano a todos nos gusta presumir de cuerpo y a veces podemos hacerlo mucho más fácil de lo que nosotros pensamos. Anota estos cinco ejercicios para hacer en la piscina y verás cómo poco a poco te irás poniendo en forma y te sentirás más a gusto conmigo mismo.

Los ejercicios dentro del agua nos ayudan a fortalecer mucho más los músculos, ya que realizamos los movimientos con mucha más resistencia. Ésta es la clave.

Elevación de piernas 90º

Este ejercicio es bastante típico pero tiene muy buenos resultados si lo que queremos es ejercitar nuestras piernas. Para realizarlo, debemos ir a un lugar de la piscina donde el agua nos llegue hasta el cuello. A continuación, ponemos las piernas rectas y elevamos una a 90º grados de nuestro torso. Es decir, a la altura de la cadera. Vamos repitiendo e ejercicio alternando una pierna con la otra.

Si queremos más potencia, podemos hacer este ejercicio pero alternando las piernas mucho más rápido, casi como si estuviéramos corriendo.

Elevación de piernas al pecho

Este ejercicio podemos hacerlo en el mismo lugar que el anterior, donde el agua nos llegue al cuello. Es muy similar al de elevar las piernas 90º. De hecho, la dinámica es la misma, lo único que cambia es que en esta ocasión tenemos que conseguir que nuestras piernas nos toquen el pecho.

Al igual que el ejercicio anterior, la rapidez con la que lo haremos dependerá de nosotros mismos: si queremos más potencia o hasta donde nuestra resistencia nos permita. De todas maneras, será igual de efectivo.

Bicicleta

Para realizar este ejercicio debemos irnos a la escalera de la piscina. Así podemos apoyarnos en ella para mantener la estabilidad. Una vez tenemos las manos apoyadas en la escalera, empezamos a mover nuestras piernas como si estuviéramos subidos en una bicicleta. Así, ejercitamos las dos piernas al mismo tiempo.

La velocidad con lo que hagamos también dependerá de cada uno, aunque sería recomendable variar los dos tipos de velocidad: una más pausada, a un ritmo normal, y otra mucho más rápida.

Subir tu cuerpo

Este ejercicio deberemos realizarlo en el borde de la piscina. Con nuestro cuerpo dentro del agua (por donde nos llegue al pecho, más o menos), nos pondremos mirando al borde. A continuación, apoyaremos las manos sobre él y haremos fuerza para subir nuestro cuerpo, hasta que los brazos queden completamente estirados. En esta postura aguantaremos unos segundos y volveremos a bajar al agua.

Podemos hacer tantas repeticiones como queramos. Dicho ejercicio nos ayudará a ganar musculatura en los brazos y fortalecerlos.

Zancadas laterales

Por último, éste es otro ejercicio muy útil y sencillo. Consiste en recorrer el perímetro de la piscina o lo que dé de largo haciendo zancadas laterales. Las zancadas tienen que ser bastante grandes, para que así obliguemos a nuestro cuerpo a hacer fuerza y a luchar contra la resistencia del agua.

Servirá para ejercitar nuestros muslos. Como en todos, la velocidad con la que realicemos el ejercicio será nuestra decisión, pero debemos intentar que ésta siempre sea acorde a nuestras cualidades físicas.

Como podéis observar, la piscina se puede convertir en nuestro pequeño gimnasio particular. Con unos cuantos ejercicios de lo más sencillos pondremos nuestro cuerpo a punto mientras disfrutamos del verano y de un buen chapuzón.

La piscina tiene multitud de ventajas, ¡aprovéchate de todas ellas!