Trucos para tener un buen mantenimiento de las piscinas

La clave de una buena piscina es, ni más ni menos, que un buen mantenimiento. Las piscinas requieren un cuidado especial y constante, para que el agua luzca limpia y transparente e invite a bañarse en ella. Aunque el mantenimiento de una piscina pueda parecer un mundo casi inabarcable, en Cubriland os damos algunos trucos para tener un buen mantenimiento.

Mantenimiento de tu piscina paso a paso

En primer lugar, hay que diferenciar entre el mantenimiento automático y el manual: el primero, sería aquel que realizan las máquinas por cuenta propia, como la depuradora; y el segundo, sería el mantenimiento que hacemos nosotros manualmente, como limpiar y recoger las hojas que caen en el agua. Para poder realizar cualquiera de los dos es necesario, principalmente, contar con un buen kit de limpieza, que sea adecuado y que esté completo.

Para que el agua esté limpia y bien depurada, sin peligro de estancamiento, es necesario mantener siempre activa y sin desperfectos nuestra depuradora, la cual actuará casi constantemente. Lo recomendable sería dejarla funcionar alrededor de 8h diarias.

Por otra parte, hay que añadirle cloro al agua, lo cual es un paso esencial. Aquí, deberemos colocar las pastillas de cloro en nuestra depuradora para que poco a poco se vayan disolviendo y hagan su función correctamente. Esto no es necesario repetirlo todos los días, pues el efecto durará toda la temporada de verano.

También hay que controlar a menudo el nivel de pH para poder regularlo en caso de que esté por encima o por debajo de los parámetros marcados (entre el 7.2 y 7.6). Al contrario que el cloro, este producto no se añade a la depuradora sino que se aplica directamente en el agua.

Por último, es imprescindible mantener limpios tanto el fondo de la piscina como la superficie del agua. Para ellos es imprescindible contar con un recogehojas con el que diariamente limpiemos los restos de hojas secas o insectos que puedan aparecer en nuestra piscina.

El secreto de un buen mantenimiento es una buena rutina

Como cualquier actividad, la mejor manera de conseguir unos resultados eficaces es la de tener una rutina y una constancia. En el caso del mantenimiento de las piscinas, es fundamental adquirir la rutina de limpieza y realizarla durante todo el año. Si sólo cuidamos y limpiamos nuestra piscina en verano cuando la vamos a utilizar, siempre se quedará a medias, nunca podremos decir que está limpia del todo. Y no sólo eso, sino que además, su posterior limpieza será más difícil, pues se habrá ido acumulando la suciedad y demás.

Así que si queréis tener una piscina reluciente y digna de visitar, debéis intentar cuidarla durante todo el año ya sea invierno o verano. Un pequeño truco que nos ayudará bastante en esta tarea es contar con una lona para cubrir la piscina. De este modo, nos libraremos de las hojas, insectos, flores, que puedan caer en el agua durante el año, pues ésta quedará perfectamente cubierta.

Con estos trucos y consejos lograréis que vuestra piscina tenga el mejor aspecto y esté siempre bien cuidada. Su buen mantenimiento es primordial y ya veis que con muy pocos pasos podéis conseguir resultados increíbles. Creaos una rutina de cuidado y vuestra piscina estará siempre como nueva y recién construida. ¿Qué mayor placer que bañarse en una piscina que presente un aspecto envidiable?