Cómo construir una cubierta móvil para piscina

Tener piscina es una de las mejores cosas que nos pueden pasar, pero sabemos que, si la tenemos, debemos cuidar de ella. El agua, el mantenimiento y asegurar que no se ensucia, son tareas que requieren implicación y paciencia. Una alternativa a esto es aprender cómo construir una cubierta móvil para la piscina y así simplificar todo el proceso de manera sensible.

Pasos para obtener una cubierta móvil para mi piscina

En las próximas líneas te explicaremos qué tienes que hacer para construir la cubierta y así olvidarte de los problemas habituales que se generan por tener la piscina. Encuentra tu solución ideal a continuación.
1.

Tomar las medidas de la piscina

Una de las ventajas de las cubiertas móviles es que van a permitirnos aprovechar las dimensiones del jardín de una manera absoluta. Son las cubiertas que más espacio permiten ahorrar y que, además, no suponen alterar la estética del exterior de nuestra casa tanto como con otras alternativas.

Por ello, es un modelo ideal para jardines pequeños e instancias en las que no dispongas de un gran espacio. Así, apreciarás que al instalar la cubierta móvil no pierdes espacio, pero que te beneficias de sus propiedades, como el mantenimiento del agua limpia para que haya que cambiarla y limpiarla menos a menudo.

Para comenzar, lo primero que tienes que hacer es tomar las medidas. Tienes que saber tanto cuánto mide la piscina como el espacio del que dispones para instalar la cubierta móvil. Esta superficie tiene que ser superior a la piscina y tener un tamaño mayor para que aporte estabilidad y resistencia. Dependiendo de la cubierta que elijas, podrás incluso aprovecharla para poner sillas o una cama de exterior en los meses en los que no utilices la piscina.

2.

Decidir el modelo de cubierta

Hay muchos tipos de cubierta para piscina y distintos cerramientos por los que podrías optar incluso si, al final, cambias de opinión y prefieres una instalación un poco más atractiva para tu piscina. Lo mejor que puedes hacer es echar un vistazo a todas las opciones disponibles en Cubriland, entre las que se incluyen algunos de los modelos de cubierta para piscina más de moda de los últimos años.

Piensa que elegir una cubierta para la piscina es más importante de lo que parece, porque ese elemento pasará a formar parte automáticamente del exterior de tu casa. Tu jardín cambiará de estilo y seguro que, por ello, quieres elegir de manera acertada.

Si te interesa, también le puedes echar un vistazo a las cubiertas para piscinas desmontables:

3.

Construcción de la cubierta

Tanto si te animas a construir la cubierta por tu cuenta, como si la encargas a un equipo de profesionales, te recomendamos que, antes de nada, consultes a los expertos de Cubriland. Después de haber hecho decenas de instalaciones en todo el país, podrán responder cualquier duda que tengas y te asesorarán para que llegues a tener la cubierta que necesitas.

También será la mejor manera de conseguir los materiales necesarios asegurándote de disponer de los de mayor calidad y que aporten tanto seguridad como eficacia en la protección de la piscina.

Dicho esto, comienza con la construcción de un deck que tendrás que elaborar por encima de la piscina para asegurarte de usar las medidas correctas. Tiene que ser un material de calidad que te aporte protección, de ahí de adquirirlos en expertos de la fabricación de piscinas como te hemos mencionado.

El motivo de ello es que esta plataforma estará siempre en el exterior al contacto directo con el viento y el clima, por lo que necesitará ser resistente. Así, entre otras cosas, tiene que estar arropada por un protector que haga la estructura impermeable para que no se dañe por el contacto y la cercanía con el agua.

El siguiente paso es más complicado y ahí se va viendo la importancia de no aventurarse en esta construcción sin el apoyo de profesionales. Con la base ya fabricada, tienes que ponerle ruedas que se ocuparán del deslizamiento de la misma para que sea una cubierta móvil. Después de eso, haz dos surcos en los laterales y coloca los rieles que se ocuparán del movimiento de la plataforma de una manera segura.

En el momento en el que ya tengas esto y hayas montado la base en cada uno de los rieles, ya podrás probar cómo se desliza de forma suave y protege tu piscina con el mejor de los resultados. No es un proceso excesivamente complicado, pero sí requiere la consulta y supervisión por parte de los profesionales mejor preparados para ello.