¿Las cubiertas de piscinas calientan mucho el agua?

Esta pregunta es más frecuente de lo que se pueda imaginar. Hay muchas personas que se preguntan si, después de instalar una cubierta en su piscina, se encontrarán con que el agua se calienta en exceso. Si tú también te preguntas algo como ¿Las cubiertas de piscina calientan mucho el agua?, te tenemos que responder que no, que solo calientan lo justo y recomendable.

No tenéis que preocuparos por meteros en la piscina y encontraros el agua tan caliente que parezca una sauna o que sea tan caliente que resulte incómoda o molesta. Nada de eso. En realidad, el trabajo de la cubierta es calentar el agua de una manera equilibrada, sin llegar a producir efectos negativos y consiguiendo exactamente el nivel de temperatura que resulta agradable. Por ello, las cubiertas están teniendo cada vez más demanda como sistema de calentado del agua de la piscina.

Piscina durante más meses del año

La aplicación de un método de calentado de la piscina como el uso de cubiertas, consigue que el efecto más beneficioso sea poder aumentar los meses de baño a lo largo del año. Eso significa no tener que abandonar el uso de la piscina justo después del verano y, al mismo tiempo, poder comenzar a usarla un poco antes. El poder disponer de ese tiempo adicional de baño es un placer al que es difícil resistirse.

Además, hay que tener en cuenta que el proceso de calentado de la piscina se realiza de manera totalmente natural. Detrás del uso de la cubierta no hay ningún tipo de componente eléctrico ni tampoco algún otro elemento que derive en un gasto económico debido a su uso.

Todo es natural y se produce de una forma tan sencilla como la acumulación del calor que emiten los rayos del sol en su contacto con la cubierta. Esto crea un microclima dentro de la piscina que hace que el agua de la misma se caliente. Se produce un aumento en los grados de temperatura a la cual está el agua, pudiendo llegar a aumentar incluso en entre 4 y 6 grados centígrados.

Si tenemos en cuenta que una piscina exterior en verano suele estar a una temperatura de entre 22 y 24 grados, se puede comprobar que, gracias a la cubierta, podría llegar incluso a alrededor de los 28 grados. El efecto de esto, en la práctica, es poder bañarse de una manera más cómoda, evitar esos momentos de tensión en la entrada en el agua por estar demasiado fría y tener la oportunidad de compartir el baño en la piscina con personas de todas las edades a las que les gustará más la experiencia.

Si tienes dudas sobre qué cubierta escoger, puedes contactar con nosotros y bien seguir leyendo algunos artículos interesantes sobre nuestras cubiertas. Aquí tienes otro sobre las diferencias entre cubiertas bajas y altas.

img-header-cubiertas-altas-malasia.jpg

Ventajas respecto a otros sistemas

Otra pregunta frecuente es si las cubiertas de piscina calientan mejor que otras alternativas para llevar a cabo este proceso. Y la realidad es que sí, que ofrecen un sistema que resulta superior por muy distintos motivos. Por ejemplo, cuando se compara con la instalación de paneles solares se cuenta con una ventaja imprescindible: la temperatura se va a ofrecer de forma constante sin importar si un día está nublado. La cubierta no depende de recibir los rayos del sol de manera constante a diario, sino que genera ese cambio en la temperatura de manera activa para que el efecto dure con el paso del tiempo. Pero, a diferencia de esto, los paneles solares son esclavos de tener un periodo de tiempo con altas temperaturas y días soleados.

Otra opción son los calentadores eléctricos, las bombas de calor o los intercambiadores. El problema de estos sistemas radica en que, como decíamos antes, van a depender del uso de consumo eléctrico. Y, usando estas opciones en una piscina en la que no se haya instalado una cubierta, lo que ocurrirá es que la factura de la luz ascenderá de forma escandalosa. Al final, sería necesario instalar una cubierta y la inversión acabaría siendo muy elevada.

En otro artículo de Cubriland, te contábamos cómo climatizar una piscina con diferentes sistemas.

El único inconveniente de las cubiertas es que no permiten seleccionar digitalmente unos grados a los que se encuentre la temperatura. Pero siempre está dentro de un rango estandarizado al que se recomienda tener el agua de las piscinas, por lo que, entre ese pequeño aspecto y poder tener el agua climatizada sin pagar absolutamente nada, no hay duda de cuál es la mejor opción de las dos.