Por qué el agua de la piscina se pone blanca

A todos nos puede pasar. Llega un día en el que nos fijamos que la piscina no está precisamente limpia ni en aparentes condiciones para el baño. Nos preguntarnos por qué el agua de la piscina se pone blanca.

¿Qué ha pasado para que eso ocurra? ¿Es que hemos descuidado la limpieza o cometido algún error técnico con el mantenimiento de la piscina?

Hay distintos motivos que pueden haber provocado este problema. A continuación, vamos a hablar de todos ellos uno por uno para que puedas llegar a descubrir cuál es la razón de que te haya ocurrido a ti. Si le pones remedio y te mantienes atento, evitarás que pueda ocurrir de nuevo.

Motivo 1.

El nivel del cloro está bajo

Esta es la causa más habitual y algo que, por otro lado, podrás remediar sin mucha complicación. Lo que habrá ocurrido es que los niveles de cloro libre se habrán reducido de manera significativa. Esto provocará que el nivel de cloramina aumente, que huela más intensamente a cloro y que el color del agua esté cambiando. Debido a la alta cantidad de cloramina, el cloro no tiene capacidad para hacer su trabajo como debe, por lo que las bacterias se comienzan a acumular.

Eso deriva en que aparezcan algas y otros elementos nocivos presentes en el agua que provocan el cambio de color del agua. ¿Cómo puedes solucionarlo? El primer paso es analizando el agua. Lo que debes buscar es comprobar cuál es el valor de cloro combinado, para lo cual solo hay que hacer la resta del cloro total menos el cloro libre.

Si el cloro libre está por debajo de 3 ppm o el cloro combinado ha pasado de 0.5 ppm, significará que el riesgo es alto y que la aparición de amoníaco podría estar muy cercana.

Tras esto, te verás en la obligación de hacer un tratamiento de choque que permita que el agua recupere su color y limpieza. Para ello tendrás que usar un cloro de gran intensidad y seguir el proceso de recuperación de cerca para garantizar que todo vuelva a la normalidad. Si tienes problemas o dudas mayores, lo mejor es que consultes con profesionales que te puedan asesorar.

Motivo 2.

Se ha producido otra reacción química

El problema del cloro no es el único que te vas a encontrar en términos químicos. Es posible que se haya producido algún desequilibrio en las sustancias que hay en el agua de la piscina. Así, por ejemplo, es muy frecuente que te encuentres con que se ha desestabilizado el pH del agua o que el calcio esté demasiado duro o que la estabilidad de la alcalinidad se haya descontrolado.

Para solucionarlo, haz un análisis del agua y comprueba todos los niveles. Puede ser sencillamente una cuestión de ajustar el ph o ver la correcta alcalinidad total del agua. Dependiendo de lo que descubras, toma una decisión u otra para solucionarlo.
comprobar los niveles de tu piscina
Motivo 3.

Hay suciedad que está provocando el problema

Tu piscina puede haberse encontrado con invitados no deseados que están manchando el agua y provocando que cambie de color debido a su estado poco higiénico. Hay una gran cantidad de elementos nocivos que tienen capacidad para afectar a la condición del agua. Son pequeños elementos invasores que, acumulados, pueden derivar en ese cambio de color. Por ejemplo, depósitos minerales, polen, polvo e incluso las hojas de los árboles que se pueden acumular en la piscina.

Lo mismo puede ocurrir con los residuos que generan los insectos, los pájaros, la lluvia y el viento, entre otros elementos. Los escombros tienen la posibilidad de atascar el filtro de la piscina y que así el proceso de limpieza no se pueda llevar a cabo de una manera conveniente.

Esa es una de las razones por las que siempre recomendamos el uso de cubiertas de piscina.

Nuestra recomendación
Cubiertas de piscina
Si tienes dudas, puedes preguntar al experto.

En el artículo sobre por qué necesitas una cubierta para piscina te contábamos que el agua de una piscina con cubierta suele estar más limpia. Con una cubierta proteges la piscina y evitas que todos esos elementos como el viento o los insectos acaben afectando a la calidad del agua y su limpieza. No solo será algo positivo para el aspecto de la piscina, sino que también influirá en que los valores químicos y el funcionamiento se mantengan en orden.

Motivo 4.

El filtro no está funcionando bien

No descartes que lo que esté ocurriendo es que el filtro tenga algún tipo de problema. Si el filtro no está trabajando como debe, es lógico que se esté sucediendo una bajada en el rendimiento y en la calidad del agua. Esto significa que el agua no circula de manera conveniente y que quizá los cartuchos del filtro están en un estado de bajo rendimiento.

Asegúrate de comprobar el estado del filtro y de todo el sistema de filtrado para ver si está en un buen estado o si tienes que cambiarlo para conseguir que la piscina recupere todo su color.

Aplica estas ideas para descubrir cuál es la que está haciendo que el color de la piscina se haya puesto blanco. Y recuerda que no tienes que bañarte en ella hasta el momento en el que ya la hayas conseguido limpiar. Así evitarás cualquier tipo de incidente.

Lee más en nuestro artículo sobre cómo poner el agua cristalina de tu piscina.

experto-cubiertas-piscina-cubriland
PREGUNTA AL EXPERTO

Resolvemos tus dudas sobre cubiertas de piscina.

    He leído y acepto los términos y condiciones de Política de privacidad


    Este sitio está protegido por reCAPTCHA y Google Privacy Policy and Terms of Service apply.