Cómo hacer un tobogán para piscina

Si ya tienes una piscina en casa o estás planeando construir una, lo que muy posiblemente tendrás en mente será buscar la forma de mejorarla y que sea un lugar aún más divertido. Eso te habrá llevado a la idea de aprender cómo hacer un tobogán para piscina, ya que está demostrado que puede ser uno de los complementos más fantásticos a incorporar.

Para que veas que construir el tobogán no es tan complicado, te vamos a dar indicaciones precisas con las que lo fabricarás sin ningún tipo de problema.

La planificación para tener un tobogán

El primer paso será tomar medidas de tu área de piscina, del espacio en el cual deseas colocar el tobogán y de la forma en la cual vas a construirlo. También si se trata de una piscina inflable o una de obra.

A continuación, usa un papel y un lápiz para estudiar las medidas y visualizar en tu mente cómo quieres que sea tu tobogán. Esto es más importante de lo que puedas imaginar, puesto que marcará el rumbo de todo el proceso de construcción.

Mientras estás planificando cómo será el tobogán, valora las personas que tienen la intención de utilizarlo, su peso, las medidas e incluso la edad. Siempre es importante que los cálculos que hagas los tomes como una media baja y eleves la resistencia y las exigencias, ya que nunca hay que escatimar en seguridad cuando se trata de este tipo de elaboración.

¿Qué tipo de tobogán quieres?

Hay dos opciones principales a las que puedes recurrir cuando se trata de instalar un tobogán:

Un modelo normal y uno que incorpore su propio sistema de flujo.

La decisión influirá en varios aspectos del tobogán. Por ejemplo, los modelos con canal de flujo son más caros y de una instalación más complicada. Pero, al mismo tiempo, tienen un gran incentivo que los hace irresistibles: aportan un mayor nivel de diversión.

Los toboganes que tienen canal de flujo aportan un estilo más dinámico debido a que cuentan con un chorro de agua que ayuda al deslizamiento. Para su instalación se requerirá una instalación de fontanería simple que ayude a la circulación del agua y, en algunos casos, también el apoyo de un sistema eléctrico.

Cuando ya hayas tomado una decisión sobre el tipo de tobogán, ve a una tienda especializada en piscinas y revisa los distintos modelos que estén disponibles. No compres uno simplemente por comprar, busca el que encaje con lo que estás buscando. Además, tienes que comprobar las medidas que tiene el tobogán, el peso que soporta y asegurarte de que encajan en el espacio que tienes disponible. El último factor que deberías tener en cuenta es el tipo de montaje, dado que algunos toboganes son más sencillos que otros.

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¡Usa tu tobogán todo el año!

Pasos previos antes de comenzar

Prepara la zona de trabajo y asegúrate de que nadie se va a bañar durante el periodo de instalación. Te recomendamos que hagas una revisión a fondo de las instrucciones que se incluyen junto al kit de la piscina, en las que se detalla exactamente qué es lo que debes hacer en cada punto. También se indican las herramientas que necesitas para el proceso de instalación.

Echa un vistazo a las instrucciones y confirma que están incluidas todas las piezas. Si bien no es frecuente, hay veces en las que el fabricante puede haber olvidado algún tipo de elemento o pieza, por lo que te tienes que asegurar de que todo está antes de comenzar con el trabajo.

Instala el tobogán en tu piscina

Como podrás apreciar en pocos minutos, el proceso es más sencillo de lo que puedas creer. Solo tienes que seguir las indicaciones que se incluyen para ir conectando las distintas piezas una detrás de otra. El orden es importante, así como hacerlo con delicadeza.

Además de esto, cada una de las partes del tobogán tiene que quedar siempre ajustada con precisión y a ras de la base donde se coloque el tobogán. Ante todo, hacemos hincapié en la necesidad de que la estructura sea muy segura.

Si ya lo has montado, asegúrate de que el extremo del tobogán está levemente colgando en el borde de la piscina. Piensa en los toboganes de piscinas que seguro que has probado y verás que la esencia es la misma. Esto es algo necesario, ya que la intención es que quien se deslice por el tobogán acabe dentro del agua y que no tenga ningún tipo de contacto con el borde.

En el momento en el que la posición del tobogán ya sea la correcta, lleva a cabo el asegurado del mismo a la superficie a la que lo estés anclando.

Puede ser tierra o concreto, y tiene que ser un ajuste muy firme, ya que no se puede producir ningún incidente debido al movimiento. Sigue las instrucciones para hacer el anclaje en base a lo que te esté pidiendo el fabricante del tobogán. Es posible, incluso, que tengas que hacer el asegurado con un sistema de tornillos.

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