¿Es seguro bañarse con algas en la piscina?

Esto nos ha ocurrido a todos: vamos a la piscina con unas ganas locas de bañarnos y nos encontramos con que hay algas dentro de ella. En ese momento nos planteamos qué hacer. ¿Es posible bañarse dentro incluso si hay algas o resulta algo que no debamos hacer?

Poder puedes, pero no deberías bañarte con algas

Esta es la respuesta rápida. Es obvio que si quieres, puedes meterte. Las algas no son ácido, así que el daño que vayas a sufrir no es inmediato. También dependerá de qué cantidad de algas hay en la piscina, si es una pequeña zona o si el color del agua ya ha cambiado al completo y está totalmente verde. En cualquier caso, ten en cuenta que no, no es recomendable bañarse en este tipo de situación.

¿Por qué? Porque el contacto de las algas con las personas que se bañan puede provocar diversas reacciones. La más habitual son las erupciones cutáneas, que es simplemente otra forma de llamar a la dermatitis, la cual es bastante habitual. No por ello es menos molesta, así que se trata de algo a lo que es mejor no exponerse.

Además de esto, no olvides que, si hay algas en la piscina, también habrá bacterias. Por ello, al bañarte estás arriesgándote a sufrir infecciones tanto en los ojos como en los oídos. Las infecciones de oído suelen ser bastante molestas y no se curan precisamente en unos pocos días, especialmente cuando ocurren en niños, así que hay que tener mucho cuidado con ellas.

Por último, también se podría dar la mala situación en la que, mientras te bañas en una piscina con algas, llegues a ingerir parte del agua. En esa situación el problema aumentaría todavía más, dado que es muy posible que llegues a tener fiebre o que, como poco, sufras problemas de estómago que hagan que tengas diarrea. Por todo ello, ya te puedes imaginar que no es recomendable bañarse en estas condiciones.

Puedes averiguar más sobre las razones por las que aparecen las algas en nuestro artículo.

Evita la aparición de las algas

Es esencial que evites un problema de algas en el agua de tu piscina. Para ello, además del correcto mantenimiento que semana tras semana debes procurar en ella o los tratamientos preventivos antes de iniciar temporada de baño, las cubiertas de piscina son el gran aliado con el que cuentas.

Una cubierta de piscina protege tu piscina de las inclemencias del tiempo y evita que agentes externos, como el polen o los insectos, caigan en la piscina. Una protección que, además, vas a agradecer cuando veas que las tareas de mantenimiento de la piscina y limpieza disminuyen.

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Tienes que eliminar las algas

Si ya no hay remedio y han aparecido las algas, lo que tienes que hacer es actuar con rapidez para eliminarlas. Si dejas que las algas estén en la piscina durante demasiado tiempo, te arriesgas a que su presencia se extienda y que el daño de las mismas sea superior.

Las algas pueden echar por tierra el funcionamiento de tu filtro, causar daños irreversibles en el equipamiento de tu piscina o incluso generar marcas de suciedad en el vaso que no te será fácil limpiar. Seguro que no quieres tener una piscina con esos restos de algas marcados en las paredes, así que no deberías dejar las algas demasiado tiempo para que no causen ese tipo de daños difíciles de solucionar.

Además, tienes que saber que cuanto más tiempo están las algas en la piscina, más posibilidades tienen de que requieran tratamientos agresivos para eliminarlas. El aumento de su resistencia provocará que el dolor de cabeza que supone encontrar algas en la piscina aumente de manera considerable. Por suerte, todo ello es evitable si actúas en contra de las algas lo antes posible.

¿Qué tipo de algas tiene tu piscina?

Para poder actuar de forma efectiva y eliminar las algas, lo primero que tendrás que hacer será analizar las algas que estás sufriendo a fin de saber qué tipo concreto es. Eso te permitirá acabar con ellas con eficacia, dado que cada tipo de alga requiere un método de actuación distinto.

Hay algas verdes, que son las más extendidas y que generan una superficie viscosa por encima del agua. En este caso, son algas que se producen porque el estado químico de la piscina no está en armonía, motivo por el cual lo tienes que revisar de manera frecuente. También hay algas que provocan la aparición de puntos negros que son muy difíciles de limpiar y que se presentan a modo de moho.

Pero hay más tipos de algas, como las algas rojas o las mostaza. En todos los casos tienes que actuar con la máxima velocidad posible y luego, a partir de su eliminación, asegurarte de que mantienes el estado de la piscina de forma correcta para que no reaparezcan. A nadie le gusta encontrar algas y que se echen por tierra los planes de disfrutar de un buen baño, sin mencionar las posibles consecuencias que puedan tener las algas para tu piscina a corto y largo plazo.

Recuerda mejorar las condiciones de tu piscina y su mantenimiento para evitar la aparición de estas molestas algas. En Cubriland, podemos ayudarte.

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