Cómo limpiar el fondo verde del agua de la piscina

El fondo verde es un problema bastante recurrente, sobre todo en aquellas piscinas que no tienen un buen mantenimiento o tienen algún problema con la filtración. En Cubriland os traemos algunos consejos para limpiar el fondo verde del agua de la piscina.

Cómo limpiar una piscina verde correctamente

En primer lugar y antes de que empiece la temporada (o cuando aparezca el problema del fondo verde), hay que limpiar muy bien la piscina. Lo que aparece de color verde son las algas verdes, y éstas se pegan en la superficie, sobre todo en las esquinas, en las paredes y en el fondo de la piscina. Para eliminarlas, debemos limpiar con un cepillo estas zonas, eliminando todo el rastro que pueda haber y quitando las algas o demás suciedad que esté en ellas.

Si nuestro fondo está limpio, para que no vuelva a suceder, debemos tener un mantenimiento adecuado de nuestra piscina. Esto es echar el cloro periódicamente, los productos químicos necesarios para mantener el agua limpia y en condiciones óptimas para bañarse, y mantener bien la depuradora y los orificios de filtración.

En muchas ocasiones es posible que hagamos un mantenimiento periódico y adecuado, y nos sigan apareciendo estas algas. Si ya hemos limpiado el fondo antes, deberemos revisar nuestra depuradora, pues es posible que se haya ensuciado o esté produciendo las algas debido a la suciedad.

La cloración de choque como alternativa

En cualquier caso, si el problema persiste, la mejor opción es realizar una cloración de choque, lo cual matará las algas y, además, eliminará los excesos de productos químicos. Es decir, dejará el agua totalmente limpia y pura de nuevo. Realizar esto es tan sencillo como añadir 10 litros de cloro por cada 20.000 de agua a tratar.

Además, otro consejo a tener en cuenta es que la filtración de nuestra piscina ha de tener un mínimo de 8 horas, pues si está menos tiempo, es cuando le daremos oportunidad a las algas de aparecer, además de no estar tratando el agua como corresponde.

Así pues, si nos encontramos con el fondo verde en nuestra piscina, deberemos hacer una revisión de nuestro mantenimiento. Si el mantenimiento manual y la limpieza con el cepillo no han sido suficientes, deberemos revisar si los productos y las cantidades que utilizamos son los adecuados y si lo hacemos con la periodicidad debida; si creemos que está todo correcto, entonces optaremos por revisar nuestros aparatos de filtración y limpiarlos, asegurándonos de que funcionan correctamente y que no tienen suciedad alguna; y, por último, recurriremos a realizar una cloración de choque, para llegar al punto de ruptura y depurar nuestra agua por completo de una manera más brusca.

Con todo ello, nos estaremos asegurando de matar las algas y de que nuestra piscina no presente un fondo o un color verde, lo cual es señal de mal mantenimiento y además no es para nada agradable a la vista. Como siempre, el mantenimiento adecuado y periódico de nuestra piscina es la clave de todo. Tratémosla como corresponde y disfrutaremos de unos baños en óptimas condiciones.